Aún no soy el regreso del año

D

esde hace un tiempo para acá he
estado pensando en darle continuación a un par de textos que hice hace unos
años y que trataban sobre mis experiencias en el mundo del periodismo
deportivo, haciendo un símil con lo que es el beisbol en general (leer aquí
y aquí).
Bueno ahora les traiga esta tercera entrega, que espero disfruten tanto como yo
lo hice escribiendo estos tres textos.

A

hora que tengo seis meses de
regreso a los diamantes del periodismo deportivo venezolano, he escuchado como
muchas personas se han mostrado complacidas por mi vuelta a la acción. El “Regreso
del  Año” era una de las frases que más
me decían mis amigos, no precisamente en los medios, por lo que estaba haciendo
y cómo lo estaba haciendo. Debo confesar que me sentí muy bien al estar de
vuelta. El afecto y el apoyo que recibí de las personas que me conocían dentro
del medio para ponerme al corriente fue algo que jamás terminaré de agradecer. ´Todo
eso me llenó de fuerzas en un momento en que más lo necesitaba y que incluso
llevó a que dudara de mis habilidades para hacer lo que más me gusta hacer:
hablar, escribir y aprender de beisbol. Gracias a todos, pero quiero que sepan
que no siento que haya regresado, más bien siento que aún tengo un largo trecho
por recorrer para volver a ser el que era cuando militaba en Líder
en deportes
. Ahora en El Nacional tengo la oportunidad de
hacerlo y me fajaré por lograrlo, así como muchos peloteros han regresado de
lesiones, yo creo poder hacerlo también.

N

o quiero sonar tonto por lo que
acabo de escribir, pero es cierto. Si algo aprendí en estos tres años que
estuve fuera de los circuitos organizados de cobertura beisbolística es que hay
que ser humilde. Así se logra mucho más que creyéndose la última Coca Cola del
desierto. Quizás por inmadurez, prepotencia y no saber a ciencia cierta qué es
lo que quería lograr fue que caí en un limbo del cual aprendí muchísimo, no crean
lo contrario. Haber sido convocado a trabajar con la selección de Venezuela que
participó en el segundo World Baseball
Classic
, no sólo lo consideré un avance a nivel profesional, sino
también una oportunidad de crecer. Estuve codeado con los mejores peloteros del
país y de ellos aprendía algo que es mucho más importante que el talento:
trabajo en equipo y química.

I

 o Yo en inglés es algo que saqué de mi
diccionario. Aprendí que para ser exitoso debes rodearte de buenos compañeros para
poder conformar un verdadero equipo. Por sí solo no se podrá brillar como se
quiere o al menos será mucho más complicado. El trabajo en conjunto hará que
todos tengan la oportunidad de ser mejores y mejores y a largo plazo eso te
hará brillar incluso con luz propia, si no que lo diga Michael Jordan y los
Bulls de Chicago de la década de los noventa o los Yanquis de Nueva York de
1926. Por eso siempre digo que he podido aprender mucho de tres generaciones con
las que tuve el placer de compartir en Líder y ahora lo hago con esta cuarta
que he conformado en El Nacional junto a Ignacio Serrano,
Alexander Mendoza,
Humberto Acosta y el resto de los muchachos de la sección de Deportes, que tanto
apoyo me han dado desde mi llegada a Los Cortijos.

E

stá también la etapa twitero, que
comencé gracias a @SimonAndrs y que desarrollé
trabajando para @Pemica17 y @Pemica71. Esa fase me
enseñó mucho. Entre lo que aprendí está lo rápido que hemos avanzando en
materia tecnológica y lo mucho que amo lo que hago. Después de dos años entre
los que me dividí entre el WBC y dar clases en la Universidad Católica Santa
Rosa, la sensación de querer volver al diarismo se encendió, gracias a esta red
social que ha ido dominando los gustos de los venezolanos. Aparte, en esta
etapa, que es la que después de varios meses de pensarlo llamé “redescubrimiento”,
supe qué era lo que realmente deseaba hacer: volver a hacer periodismo y seguir
ligado de forma activa al beisbol, como lo hice hasta el término del Clásico
Mundial. Aquí conté con el apoyo de alguien muy especial, que estuvo a mi lado
ayudándome a poner las cosas en orden. Ojalá pueda leer estas líneas. Gracias a
ti también, te debo mucho.

L

uego de varios meses en
entrenamiento de cómo hacer el diarismo deportivo por Twitter, recibí el
llamado para ir a El Nacional, donde retomé mi carrera en un momento en el que
mi vida sufrió innumerables cambios, que no sé si sean para mejor o no, pero
que estoy tratando de asimilar gracias a la ayuda de mis amigos y en especial Mirita.
Al mismo tiempo trato de luchar para mantener algunas cosas en orden, recuperar
otras, para así conseguir el equilibrio que en el pasado no tuve entre tener
una vida dentro de las rayas de cal, los reflectores, las computadoras,
guardias nocturnas y todo lo que no está inmiscuido en todo eso.

A

hora bien, después de haberles contado
todo lo que he hecho los últimos tres años, espero que me deseen la mejor de
las suertes, porque de mi parte, no descansaré en mi intento de mantenerles
informados de todo lo que suceda dentro de un terreno de juego, no importa si
es como periodista o dentro de un equipo, pero lo importante es que si está en
mis manos ustedes recibirán información sobre el deporte que nos ha unido en
este blog y a lo largo de estas líneas: el beisbol. Un abrazo y muchas gracias
por su tiempo. 

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